ALCANZANDO  ESTRELLAS…

 

Seremos apenas dos sombras,

enlazadas las manos tibias,

en la infinitud del universo.

El cielo amatista nos cubrirá

y su manto ideal será aroma

que acercará las estrellas,

fulgurantes y temblorosas.

Nuestras manos extasiadas

las acariciarán una a una,

y un perfume de sol y de luna

embriagará las almas desnudas.

Regresaremos al suelo

con bellas cascadas de luz

que tomamos prestadas al cielo.

Nos invadirán de sutiles ternezas,

llenarán nuestros ojos de sueños

horadando misterios de vida

en silencios de azules eternos.

 


 

CON LOS OJOS DEL ALMA


          

Se va la tarde...

su serena mueca de olvidos

derrama aroma a fresias

en el parque adormecido.

 

La palidez del sol

desteje las tinieblas confidentes

de la tristeza sin razón,

de la nada, de lo inerte.

El cielo  amatista

con níveos ramos de nubes

dibuja un ángel que llora...

se ríe...corre...juguetea...

se despereza...se arrodilla y ora.

 

La tierra buena

acuna  al árbol y a la flor,

palpa el miedo y la nostalgia

en un rincón del corazón.

 Un trueno extraviado

rompe la coraza de la tarde gris,

tiembla el pájaro en el nido,

el cielo se viste de plata y añil.

 

Cae   una estrella...

sólo una,  en el universo sin fin,

mis tres deseos presurosos

guarda en secreto la tarde de abril.

 

La luna se amodorra,

muestra su cara de azúcar y miel.

la brisa recoge murmullos

que trae despacio, en puntas de pié.

 

Con los ojos del alma,

con voz de tinta y papel,

repleta de ternuras y de soles

escribo el poema que anida en mi ser.

 

 

 EN LA CASCADA DE LOS SUEÑOS



Caen las aguas rumorosas
como burbujas llenas de sol,
las impávidas hojas verdes
visten la cascada de ilusión.

Exquisitas y leves fragancias
manan altivas con alado son
e impregnan mi sentimiento
con etéreo susurro de canción.

Acaso la luna en las noches
¿inunda de dulzura sus aguas?
o miles de desveladas estrellas
¿la bordan con hebras de plata?

Abro el cofre de mis sueños
bajo ese cielo de esmeraldas,
envío mensajes a mi amado
con los clamores de mi alma.

Mi voz corre por el espacio
como pájaro azul en el viento,
arriba a su apacible corazón
y a mi lado su latir presiento.

Siento el roce de su ternura
mimetizada en la cálida brisa,
el hechizo se agiganta de luz
en un cascabeleo de sonrisas.

 

CORAZÓN VALIENTE

A veces creo que te tengo,

pero no te tengo…

sólo te pienso…

Porque en tus ojos me veo

cuando las estrellas de la noche

tachonan de milagros mi sendero.

Porque con los ojos del alma

sorprendidos te imagino mío.

Porque tu imagen llega hasta mi corazón

y la arrullo dulcemente en su interior.

para que sueñes, amor.

 

Porque eres mi dueño

aunque nunca lo seas.

Porque contigo vivo

y sin ti me muero,

muero por tu amor,

deliro por verte

sin poder tenerte.

 

Porque vives en mí donde exista,

porque tienes ojos de miel

y manos pálidas de ausencia.

Porque eres esencia pura

en el firmamento azul

donde mis ilusiones nuevas

y mis utopías viejas, se encuentran

para siempre estar contigo.

Y sea un secreto

todo mío, todo tuyo…

 

¿DÓNDE VAN?


Allí donde nadie los ve,
donde ni siquiera se sienten,
donde la higuera da  flores
y los seres nunca mienten.


Allí donde todo es dulzura,
el lago, un espejo infinito,
el cielo un manto de celeste,
el árbol no está marchito.


Donde las flores no mueren
y el viento es pura caricia,
donde los anhelos juegan
por un paisaje sin prisa.


Donde no existen las guerras
y me enternece el amor,
donde tus ojos me besan
y nunca se siente el dolor.


Donde el césped es satén verde,
la luna, pastilla de menta
que se gasta lentamente...
cuando la noche se acuesta.


Donde un ángel azulino
tiñe mi esencia y mi alma
y mi corazón sin penas
se inunda de tersa calma.


Donde no hay soberbia,
ni mentiras, ni engaños,
ni miedo a lo desconocido,
tampoco cuentan los años.


Allí donde la bruma se fue
y es eterna la primavera.
Allí, a ese país de misterio,
van mis sueños cuando vuelan.

INVITACIÓN

 

Me encontrarás un día de lluvia silenciosa

tras los cristales lisos de alguna ventana

mirando las nubes oscuras que transitan

hacia los confines misteriosos de la nada.

 

Aguardaremos que las frescas gotas cesen,

entre risas y alegría, tomados  de la mano

partiremos por los tersos caminos  del cielo

en busca del multicolor  arco iris soñado.

 

Quizás  cortaremos florcitas pequeñas

con pétalos diminutos de gotas de rocío,

veremos revolotear los pájaros azules,

ráfagas de sol nos inundarán de bríos.

 

Por la senda del arco iris caminaremos

y nos llevará a ese lugar detrás del sol

donde anida la tibia lluvia acurrucada

para embriagarnos de música y color.

 

¿Sabes? a quien logra llegar a ese lugar,

todos los sueños se le harán realidad.

Entonces seremos  dueños del universo

y crearemos juntos un mundo de paz.

 

PARA DECIRTE ¡TE QUIERO!

 

Hoy recorrí con pasos trémulos

tus pisadas en la casa silenciosa.

Me detuve absorta en tu ventana

ví, como tú, el movimiento en la calle,

que aunque no estás, sigue su ritmo…

Agudizando el oído pude apreciar tu voz

pidiéndome un ratito más de mi tiempo,

con ese sonido inconfundible y bello

inundado de amor y de dulzuras pleno.

 

Me senté bajo los racimos de tu glicina

y aspiré su grata fragancia llena de ti.

Escuché el trino de los pajarillos

que entre sus ramas retozaban

¿Serán acaso los mismos?

Quizás sus nuevos retoños

que bullangueros besan los racimos.

El sonido imperceptible de tu latir

percibo en ese lugar apacible que te clama.

 

¡Cuánto tiempo sin tu presencia física!

¡Cuánto ha pasado desde tu partida!

Aunque necesito tu abrazo tierno,

tu mirada blanca y pura,

tus manos repletas de dulzuras

Te tengo, en los pliegues del corazón,

circulando a través de mi sangre

hacía los más ínfimos lugares de mi cuerpo.

Disfruto de tu tibieza, única, irrepetible.

 

Ya no estás aquí, estás en mí, madre,

en cada suspiro, en cada alegría...

en mi llanto cuando tanto te extraño,

en mi voz, para decirte ¡TE QUIERO!

¿SERÁ ESTO EL OLVIDO?




Mis latidos débiles rondan el abismo
sin la memoria de ti, que ayer tuviera,
el sonido de tu voz, la ternura de tu risa
y el perfil que besé sin que lo supieras.

Un soplo de frío convierte mi mundo
en estiletes de hielo que todo lo hieren,
las corolas húmedas de las azucena
el trino que los pájaros tristes profieren.

¨¿Acaso el olvido alarga su bruma de pena?
¿Por qué profundo atajo se fue el amor?
Tras él, hecho a correr por los senderos
Y galopan la nubes del cielo en loco furor.

Es por eso que desde un rincón del alma,
regreso para decirte, adiós ¡ Adiós amor!
Mis silencios quizás se llenarán de voces
que jamás serán tan dulces como tu voz.

¿Será esta angustia que oprime, el olvido?
¿Algo que me impide respirar profundo?
¿La lágrima que se convierte en manantial?
¿Un sentir en mí toda la tristeza del mundo?

Quiero pensar que todo esto no es olvido,
sólo un lapso pequeño donde creo morir.
Un momento incierto sin tus palabras,
silencios imprecisos, pausas del vivir…

SOMBRAS DEL ANOCHECER


El sol silente en el horizonte
se ha hastiado de llorar,
y mi pena que se ahonda
cada instante un poco más.

La torre de la Iglesia cercana
siete largas campanadas da,
en los enigmáticos árboles
la noche comienza a trepar.

Mil estrellas incomparables
azoradas, temen asomar,
Y la angustia en mi pecho
parece pronta a estallar.

Todo es silencio y quietud
en el anochecer amatista,
la nostalgia que me invade
el mundo entero conquista.

Salgo al balcón de la noche
y aspiro sus aromas de cielo.
Se acerca sigiloso mi duende,
me obsequia gotas de amor.

Me abraza y todo es distinto,
me enternece su voz interior
y el universo se transforma
en un dulce cántico de amor.



EN ESTE DÍA DE MARZO.


Hoy tengo ansias de verte,
de besar tus labios suaves,
de mil maneras quererte
e implorarte que me ames.

Hoy mi cielo se torna gris,
y ronda mi mirada azulada
inmutable, gélida y herida
por los baldíos de la nada.

Vago sola por los umbrales
inhóspitos de la angustia...
Las pinceladas del paisaje
no agitan mi alma mustia.

El aroma bendito de la vida
intenta ceñirme con delirio
y tu nombre impreso en mí,
me alcanza perfume de lirios.

Con un puñado de ilusiones
regresa la paz a mi corazón,
este día de Marzo, sólo por ti,,
se ha mutado en dulce canción.


 

AZUL

DORA YOLANDA FORLETTI

Argentina

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